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Cómo son las preguntas del MIR: 15.000 analizadas
Hemos etiquetado nuestro banco de exámenes MIR oficiales (2010-2026) por tres ejes: qué formato tiene la pregunta, qué tarea clínica te pide y qué trampa esconde. Los números cambian la forma de prepararse: el MIR es un examen de casos clínicos que casi nunca te pide recitar, y más de 6.200 preguntas llevan un dato colocado para desviarte.
Casi toda la preparación del MIR se organiza por temario: asignaturas, temas, manuales, esquemas. Es una forma razonable de ordenar el estudio, pero tiene un punto ciego. El examen no te pregunta por temas. Te pone delante de 210 preguntas que tienen un formato, te piden una tarea clínica concreta y, muy a menudo, esconden una trampa de redacción.
Nosotros trabajamos con el banco de exámenes MIR oficiales desde 2010 hasta 2026: más de 15.000 preguntas reales. Y en lugar de limitarnos a clasificarlas por especialidad —que es lo que ya hace todo el mundo—, las hemos etiquetado por esos tres ejes. Lo que salió explica bastante bien por qué hay gente que sabe muchísimo y llega a enero con un número de orden peor del que le correspondería.
Aquí están los números y, sobre todo, qué hacer con ellos.
Cómo hicimos el análisis (y qué límites tiene)
Antes de los datos, la letra pequeña, porque importa.
Cada pregunta puede llevar varias etiquetas a la vez: un caso clínico puede además ser numérico y llevar un dato distractor. Por eso los números que verás son recuentos absolutos, no porcentajes de un total, y no suman 100%. Cualquiera que te enseñe un gráfico circular perfecto con esto te está simplificando de más.
Además, el etiquetado tiene dos orígenes. Los ejes de formato salen de reglas automáticas sobre la estructura de la pregunta: son bastante fiables porque detectan cosas objetivas (si hay una viñeta clínica, si hay unidades, si hay imagen adjunta). El eje de trampa está etiquetado por modelos de lenguaje y sigue en revisión: es la parte más interesante y también la más provisional. Lo decimos claramente porque un número con la etiqueta "en revisión" es más útil que un número redondo del que no sabes de dónde sale.
Eje 1: el formato. El MIR es un examen de casos, no de definiciones
El primer dato es el que más deberías interiorizar:
| Formato | Preguntas etiquetadas |
|---|---|
| Caso clínico | 11.699 |
| Numérica o con unidades | 2.639 |
| Opciones-enunciado (el enunciado está en las opciones) | 823 |
| Directa corta | 949 |
| Con imagen | 326 |
| Caso clínico largo | 451 |
La conclusión es difícil de discutir: la gran mayoría de las preguntas del MIR son viñetas clínicas. La pregunta seca de tipo "¿cuál es el mecanismo de acción de X?" existe —949 preguntas etiquetadas como directa corta—, pero es minoritaria frente a las casi 11.700 que te presentan un paciente.
Esto tiene una consecuencia práctica incómoda. Si tu método de estudio consiste sobre todo en releer y memorizar listas, estás entrenando un formato que aparece poco. La habilidad que el examen mide de verdad es leer una historia clínica desordenada, extraer lo relevante y decidir. Son cosas distintas, y la segunda solo se entrena haciendo preguntas.
Dos formatos que se subestiman
La pregunta numérica (2.639). Mucha gente la asocia solo a Estadística y Epidemiología, y por eso la aparca. Pero aquí entran también dosis, valores de laboratorio, escalas, puntos de corte y unidades. Es un volumen demasiado grande como para dejarlo para el final. Y tiene una particularidad: son preguntas donde el error suele ser de ejecución (una unidad mal leída, un cálculo hecho con prisa a la hora 4), no de conocimiento.
El caso clínico largo (451). Es residual en número, pero desproporcionado en consumo de tiempo. Cuatrocientas cincuenta preguntas repartidas en dieciséis convocatorias significan que en tu examen te vas a encontrar unas pocas —y que cada una te puede comer tres o cuatro minutos si no tienes decidido de antemano cómo abordarlas. Saber que existen y haber practicado el "saltar y volver" vale más que cualquier truco.
Eje 2: la tarea. Qué te está pidiendo realmente la pregunta
Aquí es donde el análisis se vuelve accionable. Estas son las tareas clínicas que el MIR pide con más frecuencia:
- Diagnóstico más probable: el bloque más numeroso con diferencia, por encima de 6.200 preguntas.
- Siguiente paso / actitud a seguir: alrededor de 2.400 identificadas por reglas, más otras 1.260 detectadas en la revisión con IA.
- Tratamiento de elección: unas 730 por reglas y cerca de 1.900 más en la capa de revisión.
- Prueba diagnóstica a solicitar: más de 1.300 en la capa de revisión.
- Mecanismo o fisiopatología: en torno a 900 entre ambas capas.
- Lo más frecuente (la epidemiología aplicada al caso): unas 340.
- Pronóstico o riesgo: poco más de 100.
Fíjate en lo que esto significa. Entre "diagnóstico", "siguiente paso", "tratamiento" y "prueba" se concentra la enorme mayoría del examen. Es decir: el MIR casi nunca te pide recitar, te pide decidir. Y decidir el diagnóstico, decidir el siguiente paso o decidir la prueba son destrezas distintas entre sí, que se entrenan por separado.
Un ejemplo de por qué esto no es teórico. Un opositor que domina la fisiopatología de la insuficiencia cardiaca puede fallar sistemáticamente las preguntas de "¿cuál es el siguiente paso?" porque nunca ha practicado la lógica de priorización: qué se hace primero cuando hay dos opciones correctas y una es más urgente. No es un problema de temario. Es un problema de tarea no entrenada. Y se arregla haciendo preguntas filtradas por ese tipo, no releyendo el tema.
Eje 3: la trampa. Dónde se pierden las preguntas que ya sabías
Este es el eje que más nos interesa, y el que casi nadie mide. Al pasar el banco por análisis de redacción, aparecen patrones muy repetidos:
- Dato distractor: más de 6.227 preguntas contienen al menos un dato colocado en la viñeta que no aporta a la decisión, pero que atrae la atención. Es, con diferencia, el patrón más común del examen.
- Opciones-matiz: 2.340 preguntas donde dos o más opciones son casi idénticas y se diferencian por un adjetivo, un plazo o una dosis.
- Ancla de precipitación: 1.178 preguntas donde un dato de las primeras líneas (una edad, una profesión, un antecedente) empuja fuertemente hacia una respuesta que resulta ser incorrecta cuando lees el resto.
- Enunciado negativo: 562 preguntas con un "excepto", "no es cierto" o "es falso" que se pasan por alto con una frecuencia notable.
- Excepción (110) y absolutos (75): las opciones con "siempre", "nunca" o "todos", que en medicina rara vez son correctas.
Los tres primeros patrones —distractor, matiz y ancla— no se combaten estudiando más. Se combaten con protocolo de lectura. Si sabes que más de seis mil preguntas del histórico llevan un dato puesto para desviarte, la conclusión no es "leeré con más cuidado" (eso no es un plan), sino algo concreto: leer la pregunta final antes que la viñeta, marcar qué datos son decisorios antes de mirar las opciones, y desconfiar activamente del primer dato llamativo.
Es exactamente el mismo mecanismo del que hablamos en el artículo sobre el sesgo de anclaje en el MIR, solo que ahora tenemos el volumen medido: no es una anécdota, es la estructura dominante del examen.
Y el enunciado negativo merece mención aparte. Quinientas sesenta y dos preguntas es aproximadamente una de cada seis o siete por convocatoria. Son puntos que se regalan por leer rápido a la hora 3, no por ignorancia. Ahí no hay temario que te salve: hay protocolo o no lo hay.
Qué hacer con esto en las semanas que quedan
El examen es el 23 de enero de 2027, según la oferta de Formación Sanitaria Especializada aprobada por la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud. Desde principios de agosto quedan algo más de veinte semanas. Tres cosas que estos datos sugieren hacer distinto:
1. Deja de medirte solo en netas y empieza a medirte por tarea. Si haces 100 preguntas y fallas 20, la pregunta útil no es "¿de qué asignatura eran?" sino "¿cuántas eran de siguiente paso, cuántas de diagnóstico, cuántas llevaban distractor?". Es la única forma de saber si tu problema es de conocimiento o de ejecución. Puedes hacerlo filtrando por tipo en el banco de preguntas MIR.
2. Entrena los formatos que evitas. Casi todo el mundo esquiva las preguntas numéricas y los casos largos porque cansan. Son precisamente los que descuelgan a la hora 4.
3. Haz al menos un bloque semanal en condiciones reales. Con reloj, sin corregir sobre la marcha, en la franja horaria del examen. Los patrones de trampa solo aparecen cuando estás cansado: en una sesión tranquila de mañana no fallas por anclaje casi nunca. Si quieres el protocolo completo, lo detallamos en cómo hacer un simulacro MIR que prediga tu nota.
Y una advertencia para no sobreinterpretar: nada de esto sustituye al temario. Un protocolo de lectura impecable sobre una base de conocimiento pobre no te da plaza. Lo que estos datos dicen es que, a partir de cierto nivel de estudio, el margen de mejora deja de estar en saber más y pasa a estar en fallar menos de lo que ya sabes. Y ese margen casi nadie lo entrena.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas preguntas tiene el examen MIR y cuántas puntúan? El examen consta de 210 preguntas tipo test de cuatro opciones. De ellas, 200 puntúan y 10 son de reserva, y se utilizan solo si alguna de las anteriores queda anulada. La duración es de cuatro horas y media, con un descanso de 30 minutos hacia la mitad.
¿El MIR resta por fallar? Sí. Cada acierto suma y cada fallo resta un tercio del valor de un acierto (en la escala habitual, +3 por acierto y −1 por error). Las preguntas en blanco ni suman ni restan. Analizamos las implicaciones reales de esa aritmética en cuántas preguntas dejar en blanco en el MIR.
¿De qué años son las preguntas analizadas? De las convocatorias oficiales entre 2010 y 2026, publicadas por el Ministerio de Sanidad. Son preguntas reales de examen, no simuladas. Los enunciados y las plantillas de respuesta oficiales son públicos y puedes descargarlos tú mismo desde nuestra sección de exámenes MIR en PDF.
¿Este análisis sirve si me presento desde Latinoamérica? Sí, y probablemente más. El sesgo de anclaje y el dato distractor no dependen de dónde te formaste, pero el estilo de redacción de la viñeta española sí es distinto al de otros exámenes de residencia. Familiarizarse con el formato antes de enero suele valer más puestos que repasar un tema adicional.
¿Por qué el eje de "trampa" está en revisión? Porque detectar una trampa de redacción es un juicio más interpretable que detectar si una pregunta tiene una imagen. El etiquetado inicial lo hace un modelo de lenguaje y después se valida. Preferimos publicar el dato diciendo en qué punto está, en lugar de esperar a tener una cifra definitiva que probablemente nunca lo sea del todo.
Si quieres ver en qué tareas y qué trampas fallas tú —no en qué asignaturas—, es exactamente lo que mide nuestro sistema mientras haces preguntas: prueba el diagnóstico gratuito y te devuelve tu perfil de ejecución y una estimación de tu número de orden.