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MIR 2027 sin comida ni tapones: el recurso del SIME
El Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid recurrió el 12 de agosto la base novena de la convocatoria: pide poder entrar comida y agua al examen del 23 de enero. Qué ha pasado exactamente, por qué un recurso no cambia nada por sí solo y cómo entrenar desde hoy las 5 horas y media que estarás en el aula sin comer y sin tapones.
Publicado el 16 de agosto de 2026. Los datos de la convocatoria proceden de la Orden SND/854/2026, de 4 de agosto, publicada en el BOE el 10 de agosto de 2026. La información sobre el recurso procede de las comunicaciones del propio sindicato recogidas por la prensa sanitaria entre el 13 y el 14 de agosto. Este artículo no es asesoramiento jurídico ni médico: para cualquier decisión con consecuencias, contrasta el texto oficial y consulta a un profesional.
El 12 de agosto, el Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid (SIME), federado en CSIT Unión Profesional, presentó ante el Ministerio de Sanidad un recurso potestativo de reposición contra las normas de acceso al examen del MIR 2027 y del resto de titulaciones de Formación Sanitaria Especializada. Pide modificar la base novena de la convocatoria para que los aspirantes puedan entrar con algo de comida y reponer agua.
En dos días el asunto ha ocupado titulares en toda la prensa sanitaria. Y en los grupos de opositores se ha instalado una idea peligrosa: "lo van a cambiar".
Puede que sí. Puede que no. Lo que sí sabemos es lo que pasa si no lo cambian, y eso es lo que se entrena. Vamos por partes.
Qué prohíbe exactamente la convocatoria
La orden publicada en el BOE el 10 de agosto fija que, sobre la mesa del examen, solo puede haber la documentación identificativa, los bolígrafos y una botella de agua transparente y sin etiqueta. Nada más.
Las novedades respecto a convocatorias anteriores son tres, y conviene separarlas porque no son iguales de graves:
- Prohibición de entrar comida. Ningún alimento, tampoco barritas ni fruta.
- Prohibición de tapones para los oídos. En otras convocatorias sí se admitían.
- Un listado cerrado de dispositivos vetados: teléfonos, dispositivos con conectividad inalámbrica, auriculares y microauriculares, gafas inteligentes, cámaras, tabletas, portátiles, geolocalizadores y "otros dispositivos o elementos de características análogas". Los relojes solo se admiten si son de pulsera, con esfera y agujas.
El tercer punto ya lo analizamos en detalle en la guía de qué llevar al examen MIR 2027. El endurecimiento viene de la convocatoria anterior, marcada por acusaciones de copia y por la retirada de relojes y gafas inteligentes durante la prueba.
Qué pide el sindicato y con qué argumento
El argumento del SIME no va sobre el fraude —lo da por legítimo— sino sobre proporcionalidad. El razonamiento es aritmético: el llamamiento empieza a las 13:00 y el examen a las 14:00, de modo que un aspirante permanece un mínimo de cinco horas y media vinculado a la sede sin poder comer, en plena franja de comida.
El sindicato sostiene que la finalidad antifraude "puede alcanzarse con alternativas menos restrictivas", y propone tres: alimentos limitados en recipientes transparentes e inspeccionables, posibilidad de reponer agua y una excepción sanitaria expresa para glucosa, medicamentos, líquidos y nutrientes. Su preocupación declarada es el efecto sobre la fatiga, la atención y la concentración en una prueba donde unas pocas respuestas mueven el número de orden.
Es un argumento razonable. También es, por ahora, solo un argumento.
El detalle que casi nadie está contando: un recurso no suspende nada
Aquí está la parte que decide qué haces tú a partir de mañana.
Con carácter general, en el procedimiento administrativo español la interposición de un recurso no suspende por sí misma la ejecución del acto recurrido, salvo que el órgano competente acuerde expresamente esa suspensión. Es la regla del artículo 117 de la Ley 39/2015. Un recurso potestativo de reposición se presenta ante el mismo órgano que dictó el acto —aquí, el Ministerio— y este dispone de un plazo para resolverlo; si no lo hace, se entiende desestimado por silencio y queda abierta la vía contencioso-administrativa.
Traducido a tu calendario: a día de hoy la norma vigente para el 23 de enero de 2027 es la que prohíbe la comida y los tapones. Puede modificarse. Puede no modificarse. Y si se modifica, lo más probable es que sea con meses de examen ya preparados.
La decisión sensata no es esperar la resolución. Es entrenar para el escenario restrictivo y quedarte con margen si al final se relaja.
Cómo se entrena una tarde de examen sin comida
Antes de nada, una aclaración que importa: esto no va de aguantar hambre ni de restringir comida. Va de mover un horario. Nadie mejora su número de orden pasando hambre; se mejora eliminando la novedad del día del examen.
Para un adulto sano, un intervalo de cinco o seis horas sin ingesta no es un problema fisiológico: el glucógeno hepático sostiene la glucemia perfectamente en ese rango. Eres médico y esto ya lo sabes. El problema real es otro y es de ejecución: si el 23 de enero es la primera vez que haces un bloque largo de razonamiento clínico a esa hora y con ese horario de comida, estás introduciendo una variable nueva en el peor momento posible.
Tres medidas concretas, todas gratuitas:
- Mueve la comida principal a la franja del examen y déjala fija. Comer antes del llamamiento, no a tu hora habitual. Si tu costumbre es comer a las 14:30, tienes cinco meses para desplazarla progresivamente. No hay que hacerlo de golpe ni todos los días: basta con los días de simulacro.
- Haz los simulacros a las 14:00 y completos. Este es el punto que casi todo el mundo se salta. Un bloque de 210 preguntas hecho a las 10 de la mañana no te dice nada sobre cómo estarás en la pregunta 170 a las 17:40. La regla de oro del entrenamiento es la especificidad: se rinde en las condiciones en las que se ha practicado. Tenemos una guía entera sobre cómo montar un simulacro en condiciones reales.
- Mide, no supongas. Cuando hagas el simulacro en horario real, no mires solo las netas totales: mira la tasa de acierto por cuartos del examen. Si tu último cuarto cae de forma sistemática, eso es fatiga de decisión y tiene entrenamiento propio, no más temario.
Ese último punto es, en nuestra experiencia, donde más número de orden se pierde. Lo desarrollamos en el artículo sobre fatiga de decisión en el MIR.
Y sin tapones: el cambio del que nadie habla
La prohibición de comida ha copado los titulares, pero para bastante gente el cambio incómodo es el otro. Quien lleva años estudiando con tapones o con cascos de aislamiento ha construido su capacidad de concentración sobre un accesorio que el 23 de enero no va a tener.
Un aula de examen con cientos de personas no es silenciosa: hay toses, sillas, pasos del personal, hojas, alguien que se levanta. Si toda tu práctica ha sido en silencio artificial, el ruido pasará de fondo ignorable a estímulo saliente, y cada vez que te capte estarás pagando un coste de reenfoque.
La contramedida es la misma lógica de especificidad: quítate los tapones ahora, no en enero. Empieza por las sesiones de preguntas, que es donde importa, y deja el silencio para las sesiones de lectura si lo necesitas. Cinco meses de exposición gradual es tiempo de sobra para que el ruido deje de ser información nueva.
Si tienes una condición médica que exige comer o medicarte
Este es el único punto donde el consejo no es "entrena": es tramita.
Si tienes diabetes, una patología que requiera ingesta pautada, medicación durante la prueba o cualquier circunstancia sanitaria equivalente, no lo resuelvas el día del examen ni confíes en que el recurso prospere. La convocatoria contempla una vía para solicitar adaptaciones, y esa vía tiene plazo: se pide durante la inscripción, del 1 al 14 de septiembre de 2026, no después. Perder ese plazo no se recupera.
Habla con tu médico, reúne la documentación acreditativa y presenta la solicitud dentro del plazo. Explicamos el procedimiento y sus consecuencias —incluida una que sorprende a mucha gente, la de la sede de examen— en el artículo sobre el turno de discapacidad y las adaptaciones del MIR 2027.
Preguntas frecuentes
¿Puedo llevar comida al examen MIR 2027? Según la convocatoria publicada en el BOE el 10 de agosto de 2026, no. Sobre la mesa solo se admite la documentación identificativa, los bolígrafos y una botella de agua transparente sin etiqueta. El SIME ha recurrido esta previsión, pero mientras no se resuelva y modifique, la norma vigente es la publicada.
¿El recurso del sindicato anula la prohibición? No por sí mismo. Como regla general, presentar un recurso no suspende la ejecución de lo recurrido salvo que el órgano competente acuerde la suspensión. Lo prudente es preparar el examen asumiendo que la norma se mantiene.
¿Se pueden usar tapones para los oídos en el MIR 2027? La convocatoria no los permite, a diferencia de otras ediciones. Si estudias con ellos, conviene dejar de hacerlo con antelación para no depender de un recurso que no estará disponible el día del examen.
¿Cuánto tiempo estaré en la sede sin poder comer? El llamamiento está previsto a las 13:00 y el examen comienza a las 14:00, con una duración de cuatro horas y media. En la práctica supone del orden de cinco horas y media vinculado a la sede, que es precisamente el cálculo en el que se apoya el recurso del sindicato.
¿Qué pasa si tengo diabetes u otra condición que requiere comer o medicarme? No es un caso para improvisar. Existe un procedimiento de solicitud de adaptaciones que se tramita durante el plazo de inscripción, del 1 al 14 de septiembre de 2026. Consulta a tu médico y presenta la documentación dentro de plazo.
Lo que esto dice del examen que viene
Cada convocatoria endurece un poco más las condiciones materiales de la prueba: menos objetos, menos margen, menos improvisación. Y cada vuelta de tuerca desplaza un poco más el peso desde lo que sabes hacia cómo lo ejecutas durante cuatro horas y media sentado.
Ese es el terreno donde se juega el número de orden. Puedes saber medicina —acabas de estudiarla seis años— y aun así regalar quince o veinte netas por gestión del tiempo, por anclarte al primer dato de un caso o por llegar a la pregunta 180 tomando decisiones peores que a la 40. Ninguna de esas pérdidas se arregla releyendo temario.
En Exámenes MIR entrenamos exactamente eso: simulacros en condiciones reales, detección de tus patrones de fallo por ejecución y estimación de tu número de orden a medida que avanzas. Si quieres empezar por lo más barato y sencillo, empieza por esto: el próximo simulacro que hagas, hazlo a las 14:00, entero, sin tapones y habiendo comido antes. Y mira qué le pasa a tu último cuarto.
Esa cifra te dirá más que cualquier titular sobre el recurso.